Dos veces al año la casa se llena de pelo y parece que el perro o el gato se estén quedando calvos. No pasa nada: es la muda. Suele coincidir con los cambios de luz y temperatura, en primavera (sueltan el pelo de invierno) y en otoño (sueltan el de verano para que crezca el abrigo). En pisos con calefacción y luz artificial muchos animales mudan un poco todo el año, con dos picos más fuertes.
Cuánto dura
Depende de la raza y del animal, pero lo habitual son entre tres y seis semanas por temporada. Las razas con subpelo denso (pastor alemán, husky, golden, labrador, gatos de pelo largo) sueltan muchísimo más que las de pelo corto sin subpelo.
Cuándo no es muda
Si ves calvas, la piel enrojecida, se rasca mucho o el pelo sale a mechones con costra, eso no es muda. Toca veterinario. La muda normal es pelo que se cae de forma uniforme y sin cambios en la piel.
Una rutina que funciona
- Cepillar al animal, no la casa. Tres o cuatro veces por semana, cinco minutos. El pelo que se queda en el cepillo es pelo que no acaba en el sofá. Un guante de cepillado es lo más fácil de introducir porque para ellos es una caricia; para subpelo denso, un cepillo específico saca más.
- Un sitio suyo, con manta lavable. Si tiene su manta en el sofá, el pelo se concentra ahí y la manta va a la lavadora una vez a la semana.
- Un minuto al día en el sofá. Con un rodillo de goma junto al sofá, pasas el rodillo, lo enjuagas y listo. Si tienes que sacar la aspiradora, no lo harás a diario; con algo que está a mano, sí.
- El suelo, con escoba de goma. Barre el pelo en vez de levantarlo por el aire, y no hace falta agacharse a recoger bolas de pelo de las esquinas.
Lo que hemos preparado para esta época
En Temporada de muda hemos juntado las cuatro cosas que más ayudan: la escoba quitapelos para el suelo, el rodillo reutilizable para sofá, ropa y coche, el guante de cepillado y el cepillo con pulverizador. Nada de esto sustituye al cepillado del animal, pero hace que las seis semanas de muda se lleven mucho mejor.